TEMA:
Este texto recoge la interpretación que Platón ofrece de su mito de la caverna. Explica la simbología utilizada
en el mismo y distingue dos mundos: el sensible y el de las ideas, en el que se sitúa la idea del Bien como
fundamento del ser, del conocer y del actuar.
IDEAS PRINCIPALES:
-Existen dos mundos separados e irreductibles: el sensible, al que compara con una morada- prisión y
el de las ideas, donde se alberga la idea del Bien.
-El objetivo del conocimiento es llegar a contemplar la idea del Bien.
-La contemplación de la idea del Bien es necesaria para descubrir la verdadera esencia de la realidad
y también para poder adquirir la sabiduría que permita actuar rectamente tanto en el ámbito de lo
privado-ético, como en el de lo público-político.
-La idea del Bien es, por tanto, el fundamento del ser, del conocer y del actuar.
ESTRUCTURA DEL TEXTO:
El texto presenta dos partes bien diferenciadas: En la primera, Platón establece una serie de equivalencias
identificando lo que él llama morada-prisión con el mundo visible.
Paralelamente, Platón divide el conocimiento en sensible e inteligible asociando el sensible al mundo visible y el inteligible al mundo de las ideas, y describe el conocimiento como un proceso ascendente y dificultoso que lleva hasta la contemplación de la idea del Bien, que es su objetivo último.
Platón concluye que la idea del Bien es el fundamento del ser, del conocer y del actuar.
Del ser. porque es la idea de las ideas y el principio fundante que presta al mundo físico la unidad, la
inteligibilidad, el orden y la consistencia de los que carece.
Del conocer, porque gracias a las ideas conocemos el mundo físico como lo que verdaderamente es: una
copia imperfecta de las ideas .
Del actuar, porque la verdadera sabiduría, obtenida gracias a la contemplación de la idea del Bien, implica la puesta en práctica de lo aprendido, es decir, de lo bueno.
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