Bach se dirige a Federico con una ofrenda musical cuya parte más noble procede de la propia augusta mano de Vuestra Majestad. Finalmente Bach añade una humildisima súplica diciendole que Vuestra Majestad se digne enaltecer este modesto trabajo con su graciosa aceptación y que siga concediendo la augustísima gracia real de Vuestra Majestad a quien es el siervo más humilde y obediente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario