La Sociedad.
Tras las guerras napoleónicas, España continua en una lucha entre partidarios del absolutismo y liberales.
Tras un siglo tumultuoso, la época de la Restauración supone un amplio período de calma y una mejora del nivel de vida. Pero la pérdida de las colonias en 1898 supone el fracaso de la Restauración, y hay en nuestra cultura una toma de posición crítica y nacionalista.
La música: La influencia italiana.
Hasta 1850, aproximadamente, nuestra música está en grave decadencia. Como consecuencia la venida de Rossini a Madrid, o la erección del Teatro Real en 1850 solo sirven para italianizar toda manifestación culta.
La reacción castiza.
Hacia 1850 hay una reacción contra lo extranjero que cobra varias direcciones: se pretende, de un lado, la creación de un teatro lírico auténticamente nacional. Y de otro lado, se intenta esclarecer nuestro pasado musical, totalmente ignorado.
Pero la sociedad española, que no ha recibido una buena educación musical, como consecuencia España se incorpora muy tardíamente al romanticismo europeo. Novelas (Carmen, de Merimee), óperas (Carmen, de Bizet), etc.
La ópera y la zarzuela.
A pesar de que se intenta la creación de un teatro lírico nacional, la ópera española fracasa, y solo permite el cultivo de la zarzuela.
Este género teatral no tiene nada que ver con el de los Austrias: es una especie de teatro ligero, y en el cual lo nacional se resuelve mediante la alusión floklórica.
Los principales compositores de este período son:
Eslava, Arrieta, Barbieri, Bretón y Chapí.
La música instrumental.
Desafortunadamente, al romanticismo y al nacionalismo español le faltó la música sinfónica. En cuanto a los instrumentos aislados, o la música de cámara, fueron escasas las manifestaciones valiosas. Excepciones son el piano, el virtuosismo violinístico, o la renovación de la guitarra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario